Un clásico de culto: el álbum que frenó el salto a la fama de Pavement en los años 90

Un clásico de culto: el álbum que frenó el salto a la fama de Pavement en los años 90

A mediados de los años 90, la música alternativa vivía uno de sus momentos más vibrantes. Aprovechando el auge del grunge a principios de la década, muchas bandas con sonidos excéntricos y propuestas poco convencionales comenzaron a ganar visibilidad en el panorama musical masivo.

El rock indie, en particular, fue uno de los mayores beneficiados. Grupos legendarios como Sonic Youth y Pixies ya eran nombres asociados al sonido de Seattle o servían como inspiración para los artistas más representativos del género.

Entre esas bandas emergía Pavement, que se volvió un ícono del indie rock noventero. Su actitud despreocupada, casi apática, frente a la música alternativa les dio una identidad única que captó la atención de una generación entera.

Tras el éxito de su álbum “Crooked Rain, Crooked Rain” en 1994, el grupo estuvo a un paso de alcanzar la fama mainstream. Sin embargo, su siguiente producción, el experimental “Wowee Zowee”, terminó alejándolos por completo del camino comercial. Treinta años después, este disco es considerado una joya del culto independiente, pero también la razón por la cual Pavement no conquistó al gran público.

De promesas del indie a héroes del underground

Desde sus inicios, Pavement fue una banda aclamada por la crítica. Su debut de 1992, Slanted and Enchanted, les otorgó un lugar privilegiado dentro del circuito alternativo. No obstante, fue con Crooked Rain, Crooked Rain que alcanzaron una nueva dimensión.

El álbum mezclaba rock psicodélico con matices folk, logrando un sonido fresco y accesible sin perder ambición artística. Canciones como Cut Your Hair lograron cierto éxito en la radio y consolidaron el llamado “slacker rock”, un subgénero influenciado por la actitud relajada y la estética lo-fi de la banda.

Este segundo trabajo no solo posicionó a Pavement como una de las bandas más influyentes de la década, sino que dejó una huella duradera en el indie contemporáneo, marcando el camino para grupos como Car Seat Headrest y Modest Mouse.

Ante su evidente potencial, varias disqueras importantes intentaron ficharlos. Sin embargo, Pavement optó por mantenerse fiel a su sello independiente, Matador Records, mientras trabajaban en su tercer álbum.

Aunque Stephen Malkmus siguió siendo el principal compositor, Wowee Zowee fue concebido como un esfuerzo más colaborativo. El guitarrista Scott Kannberg, por ejemplo, comenzó a explorar más su faceta vocal.

Un álbum extraño y adelantado a su tiempo

Lanzado en abril de 1995, Wowee Zowee marcó un regreso a las raíces más caóticas y crudas de Pavement. Las estructuras convencionales fueron reemplazadas por composiciones impredecibles y una mezcla agresiva de estilos que desafiaban cualquier noción de éxito comercial.

El disco abandonó por completo las aspiraciones de popularidad que habían aparecido en Crooked Rain, Crooked Rain. Aquí, el oyente se enfrenta a muros de distorsión y retroalimentación junto a suaves melodías, todo en un balance que roza lo esquizofrénico.

Las influencias van desde el punk y el noise rock hasta el country y el power pop. Temas como We Dance y Kennel District muestran momentos de accesibilidad melódica, mientras que piezas como Half a Canyon o Best Friends Arm pueden desconcertar o abrumar.

En cuanto a lo vocal, Malkmus despliega toda su gama: desde cantos suaves y pegajosos hasta gritos desgarradores. No siempre logra conectar, pero sí demuestra una ambición creativa sin límites.

Las letras del álbum oscilan entre lo críptico y lo absurdo, sin preocuparse en lo más mínimo por atraer al oyente promedio. La lógica convencional queda a un lado en favor de una expresión libre, en sintonía con el carácter del disco en su totalidad.

Aunque Rattled by the Rush y Father to a Sister of Thought fueron lanzadas como sencillos, no lograron calar en las listas. El álbum apenas alcanzó el puesto 117 en Billboard, y su estilo radicalmente experimental impidió a Pavement capitalizar el impulso logrado en 1994.

De fracaso comercial a clásico de culto

Con el paso del tiempo, Wowee Zowee fue revalorizado como una obra adelantada a su época. Lo que una vez fue visto como una oportunidad desperdiciada, ahora es considerado un ejemplo de integridad artística.

En lugar de seguir las reglas del juego comercial, Pavement decidió seguir su propio camino. Aunque eso significó dejar pasar el éxito masivo, les otorgó un lugar indiscutible dentro del canon del rock independiente.

Hoy, tres décadas después de su lanzamiento, Wowee Zowee no solo representa un punto de quiebre en la carrera de Pavement, sino también un testimonio del poder de la autenticidad en un mundo musical cada vez más homogeneizado.